Don Peder Kolind y su legado granadino

El danés, Peder Kolind, llegó a Granada, Nicaragua en 2001, procedente de la vecina Costa Rica donde residía temporalmente y se enamoró de Granada, al punto de trasladar su residencia a Granada. Pero su amor por Granada no se limitó a las características coloniales de la ciudad, sino que su amor se diseminó a toda su población, sobre todo su niñez.

Su legado comienza a construirse a partir de Marzo de 2001, cuando en una ocasión que caminaba por el parque central se topó con niños que pedían comida o dinero para comprarla. El primer día compró comida a un vendedor ambulante para 70 de ellos. Al día siguiente lo esperaban 130, por lo que le preguntó a una señora que se encontraba cerca si podía cocinar para ellos. Los alimentos fueron preparados en una casa particular ubicada en la Calle San Juan del Sur, naciendo de esta forma lo que muy pronto espués sería “Carita Feliz”. Al cabo de una semana, 150 niños hacían fila diariamente para recibir sus alimentos, hasta que llegó el invierno, haciendo casi imposible que los niños recibieran sus alimentos en la calle.