Introducción a la Arqueología en Nicaragua

“Para el estudiante de la arqueología americana no puede haber un campo de investigación más interesante que Nicaragua. Aquí estaba la tierra debatible entre Norte y Sur América, entre los Mayas y Aztecas por un lado y los Muyscas o Chibchas por el otro, y como otro factor severo, el salvaje de la costa Atlántica entró de vez en cuando para disputar la supremacía con sus vecinos más civilizados pero menos belicosos. Dentro de esta región se pueden observar las huellas dejadas por el flujo y reflujo de la conquista, y podemos esperar, por medio de investigación cuidadosa y estudio de las reliquias de que el país abunda, a contribuir algo para desenmarañar los eventos prehistóricos de América.” (J.F. Bransford, 1881)

Otro ‘arqueólogo’ no profesional del siglo XIX fue Earl Flint, quien recuperó objetos arqueológicos para museos de los Estados Unidos. Flint obtuvo el crédito por el descubrimiento de las huellas de Acahualinca en la costa del Lago Xolotlán. El también excavó un sitio cerca de Tola, en donde se encontraron cientos de objetos ahora en el Museo Peabody de Antropología en Harvard University (accesible a través de su catálogo en línea).

Nicaragua tiene una historia larga de investigaciones arqueológicas, como implica la cita de Bransford de 1881. Las primeras publicaciones sobre el tema fueron hechas por Ephraim Squier, un arqueólogo de los Estados Unidos quien visitó Nicaragua para investigar rutas potenciales para un canal transoceánico. Squier visitó varios sitios arqueológicos, incluyendo las islas de Ometepe y Zapatera, y también anotó observaciones sobre las culturas indígenas. 

Carl Bovallius (Swecia) fue otro explorador arqueológico, quien visitó a la Isla Zapatera en la década de 1880 para documentar la estatuaria y los petroglifos para su libro Nicaraguan Antiquities. Igual que Squier, sus publicaciones expusieron la arqueología nicaragüense a nuevas audiencias y animaron el interés internacional. 

Bransford mismo trabajó en la Isla Ometepe, en donde excavó cientos de entierros en urnas mortuorias. Fue médico naval de los Estados Unidos, y condujo excavaciones en su tiempo libre. Publicó su propio libro llamado Archaeological Investigations in Nicaragua, en donde incluyó información osteológica sobre los esqueletos; este se estableció como el estudio bioarqueológico más completo de la región.   

Arqueología del siglo xx

Empezando en el siglo XX, la arqueología se tornó más científica. Samuel Lothrop fue un arqueólogo prominente con descubrimientos en todas partes de América Central, quien publicó dos volúmenes sobre la cerámica de Nicaragua y Costa Rica. Utilizando sus conocimientos extensivos de la región fue posible asociar la iconografía con las áreas culturales al norte y al sur.

Dos proyectos arqueológicos importantes acontecieron a mediados del siglo XX. El alemán Wolfang Haberland excavó en la Isla Ometepe y descubrió varios cementerios y zonas residenciales, que representan la secuencia ocupacional completa, incluyendo el poco documentado período Orosi (2000 – 500 a.C). 

Desde 1959 a 1961, el arqueólogo Gordon Willey, de Harvard University, dirigió una serie de excavaciones en pequeña escala en sitios de la región de Rivas. Los resultados fueron analizados y publicados por Paul Healy. El libro es aún de los más importantes para entender la prehistoria de Nicaragua y es la base de la tipología cerámica. 

Después de un periodo de confusión política y de desastres naturales, las investigaciones arqueológicas comenzaron de nuevo en los años 1990. Fred Lange dirigió excavaciones de rescate en el área metropolitana de Managua, encontrando sitios que abarcan 2,000 años de ocupación cultural. Otros proyectos realizaron prospecciones con el fin de inventariar asentamientos en las regiones de Rivas, Granada, y Tisma/Ticuantepe. Estos proyectos proveen una perspectiva holística del paisaje cultural prehispánico, incluyendo patrones dinámicos a través del tiempo. 

Desde los años 1990s, arqueólogos Nicaragüenses han estado participando activamente en el descubrimiento e interpretación de su propio pasado. Han trabajado con proyectos internacionales y ahora dirigen sus propias investigaciones. La exhibición en esta sala muestra excavaciones recientes durante una época de actividad arqueológica dinámica.